DE ABEJAS Y VEJESTORIOS AMBIENTALES

DE ABEJAS Y VEJESTORIOS AMBIENTALES

Finalmente se confirmó que la muerte de más de 70 millones de abejas en un solo día, ocurrida hace ya varios meses en Villa Dolores, valle de Traslasierra, Córdoba, se debió a la aplicación de un pesticida. Queda en evidencia una vez más que la mortandad de esta especie se encuentra en el centro de una problemática que atraviesa al país, reflejando una tendencia global en relación a la pérdida de biodiversidad por el modelo industrial en el agro.

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LLEGAMOS… ¿A DÓNDE VAMOS AHORA?

LLEGAMOS… ¿A DÓNDE VAMOS AHORA?

Me parecía escuchar en el tema “Where do we go from here?” ( 1 ) de The Band un llamado o mención subrepticia a algún animal, y creo haber registrado también la palabra “extinción”. Supuse que se trataba entonces de algunos versos medio “verdes” en una banda donde no desentonaría, teniendo en cuenta que muchos asocian su sonido a bosques de pino, polizones hobo, red-necks y reuniones al crepitar del fuego cerca de la frontera yankee-canadiense. Presté un poquito más de atención y luego rastreé la letra. La canción, compuesta por Robbie Robertson para el álbum Cahoots (1971), se lamenta por las “águilas de distinción”, búfalos y vías de ferrocarril que desaparecen, vaya a saber uno porqué mano del “hombre”.

Did you hear about the eagle of distinction
The one that came on every Friday afternoon
Well, it seems that eagle has near flown into extinction
Descending to the sand
His biggest enemy being man
Have you ever seen the freedom on the wing

(…)

Have you heard about the buffalo on the plain
And how at one time they’d stampede a thousand strong
Now that buffalo’s at the zoo standing in the rain
Just one more victim of fate

Me pregunté luego cuál sería “el águila de la distinción” en ese tema, y qué pueblos tenía en mente Robertson cuando lo compuso. Los pueblos nativos de Canadá y EUA tuvieron siempre cierta presencia en su legajo, me viene a la cabeza otros como Last of the blacksmiths, y en solitario, “Music For The Native Americans”. Después descubrí que Robertson es descendiente de naciones indígenas Mohawk y Cayuga, y fue criado en la reserva de las 6 Naciones, ubicada al sur de Ontario ( 1 ). Empezaron a dispararse mis preguntas, que llevan a notas donde se entremezclan variadas referencias. Mirando el mapa de esa región… ¿podrá ser, por ejemplo, el águila calva (Haliaeetus leucocephalus)?

Foto: Uncoated

Mundialmente conocida por estampar la documentación estadounidense en todas sus formas (escudos nacionales, pasaportes, etc.), un aura de mito dando vueltas indica que otra ave pudo haber ocupado ese lugar. Al parecer, el padre del ethos norteamericano, Benjamin Franklin -aquel resabio de cuáquero tan primordial para comprender la afinidad entre la ética protestante y el espíritu capitalista siguiendo los análisis de Max Weber- pretendía que otra especie de ave ocupara el lugar insignia del estandarte estadounidense, luego de que el Congreso se inclinara por la rapaz. Indignado, escribió a su hija en 1784 una carta lamentando la elección por un ave “de mal carácter”, “cobarde calificado”, bastante haragana ya que espera impasible que otras -por ejemplo, el águila pescadora (Pandion haliaetus)- se esforzaran por conseguir alimento y luego les roba la presa. Mención aparte que era también espantada por aves de menor porte. Por el contrario, el pavo silvestre (Meleagris gallopavo) era comparativamente “más respetable”, y a sus ojos, realmente “nativo” de América, concluía Franklin. ( 1 )

Esta oposición podría extenderse a su concepción utilitarista, craneando con lentes weberianas. A diferencia del capitalismo aventurero o de rapiña, inconstante, avaro, “sin alma”, inmoral, del cual no podría devenir un sistema económico estructurado, tiene que haber una ética, un sistemático trabajo de elevada conciencia, metódico y racional, de paciencia y ascetismo en lo laboral, ahorro y frugalidad. Un fin en sí mismo, un espíritu o alma que procede de una fuente religiosa, referido a la vez en la ética profesional del calvinismo. Es decir, el águila calva (la rapiña) vs. el pavo real (la moral).

Quizás Franklin estaba en lo cierto, porque la historia posterior de su país corrobora varias de sus anotaciones… carroñería, cobardía; palabras que en los animales no son más que descripciones “personificadas”, pero quizás ilustren el accionar de las clases dominantes hacia dentro y fuera de los EUA. Por ahí el águila calva reluce cierto espíritu innoble de los Estados Unidos y Franklin acertaba.

Suponiendo al águila calva y al bisón americano en la canción, enfrentaron sí el destino feroz del “hombre”, su peor enemigo, si nos referimos al Hombre blanco, occidental y profesor de la religión capitalista, “ya sin espíritu o contenido”. Riesgo de extinción y encierro en el zoo. Pero estos animales rodeaban también la cosmogonía nativa de los pueblos locales. Las tribus algonquinas reciben su caricatura en el “primer contacto” con los europeos Asterix y Obelix (en “Asterix y la Gran Travesía”, también conocido como “Asterix en América”) y un primer intercambio de flora y fauna que se establece en el viaje. Un sentido diferente puede traerse mirando el libro de de Gord Hill, “500 años de resistencia” ( 1 ). El “animismo” -ese extender la interioridad o alma a especies no humanas, rememorando a Philipe Descolá- de los pueblos algonquinos, con los dioses manitus y una conexión cósmica sin intermediarios a los brazos de la naturaleza.

En la aventura que realizan visitando -inadvertidamente- el nuevo continente, Asterix y Obelix se topan con el ave preferida de Franklin, que marca lo específico del lugar, la extrañeza (Obelix se refiere a este animal como “glúglú”). Reflejando las costumbres de la actualidad, el destino del pavo se encuentra sellado, y viene a ocupar el lugar del jabalí en la dieta de los irreductibles galos. Pero la época y el uso que realizan del bicho no tiene aún la intensidad y ausencia de contenido que vendrá luego con la ocupación del continente; aún con la voracidad de un Obelix, ni él ni los pueblos algonquinos de Canadá y Estados Unidos amenazaron a estas especies. El avance de la frontera agraria, desecamiento de pantanos -tierras improductivas a los ojos de los landowners– y la caza afectaron a los pavos silvestres, descendiendo en un 90% a nivel continental (EEUU, Canadá y Mexico) hacia 1930-1940.

Aparentemente, los efectos sociales de la crisis de 1929 contribuyeron a la recuperación de las poblaciones: alrededor de 14 millones de trabajadores rurales dejaron sus campos para buscar un puesto en las ciudades, lo cual permitió que las tierras recuperaran pastos, arbustos y árboles; en definitiva, el hábitat re-emergente para esta especie. Alrededor de 1940, varios planes sustentados por la ecología y también la difusión de avances en las técnicas para conservar los alimentos permitieron que el ave como “recurso” disminuyera su precio al público y se tornara masivo.

Hoy en día, el pavo es parte de la dieta cotidiana de los estadounidenses, donde más de 200 millones de pavos son consumidos anualmente y colabora notablemente con la emisión de CH4 en términos relativos con otros animales que también son parte de la cadena de explotación.

El “águila de distinción”. Un ejemplar de 25 años electrocutado en la ciudad de Kodiak, Alaska, en febrero de 2011. De acuerdo al American Bird Conservancy, este individuo fue capturado y anillado en 1989 luego del derrame de petróleo de Exxon Valdez -ocurrido en Prince William Sound, Alaska-. (http://blogs.sierraclub.org/sierradaily/2011/02/the-eagle-of-distinction.html)

El águila calva estuvo en riesgo de permanecer sólo como una estampa. La época de 1930-1940, como para el pavo, fue también de concientización de disminución de poblaciones. También cazadas por recreación y para quitarles rango de acción de las zonas de pesca deportiva, sufrieron a la vez el impacto de pesticidas como el DDT. En 1940 se firmó The Bald Eagle Act y recién luego de la prohibición del DDT en 1972, la especie pasó a considerarse de “en peligro” a “amenazada”. Problemas aún presentes como la caza furtiva y electrocución en postes de luz siguen afectando a individuos.

Asterix se pregunta “a dónde hemos venido a parar” y The Band “a dónde vamos a partir de ahora”. Una vez que llegamos a vernos reflejados en especies y cosmovisiones que compartieron tierras con ellas nos surgen las preguntas. El tema de The Band se acumula junto a decenas de otros de su compleja discografía. Música poco ortodoxa, la creatividad puesta en sonidos frescos, en letras que cuentan aquellas historias que trascienden la experiencia, sondeando la profundidad de pueblos que nos anteceden pero que nos continúan atravesando, aunque a veces sean ficticias. Nos unen con otras especies y espacios.

MACRI, CHINA Y EL NUEVO ORDENAMIENTO EXTRACTIVO

MACRI, CHINA Y EL NUEVO ORDENAMIENTO EXTRACTIVO

El último viaje a China del presidente Macri (1) (2) tuvo varias repercusiones. Entre otras novedades llama la atención un comentario del mandatario sobre el proyecto IIRSA (Iniciativa de Infraestructura Regional Suramericana) como complemento a la política exterior china. (3) ¿En qué anda hoy uno de los pilares del ordenamiento extractivo del territorio en nuestro continente, puesto en marcha a inicios de siglo XXI?

La idea de integración regional en América Latina vía mercado tiene varios antecedentes, que Raúl Zibechi y otros analistas han reseñado con suficiencia en forma de intervención externa en la planificación del territorio. Acusa larga data con las políticas de inserción formuladas desde oficinas extranjeras, si por ejemplo nos remontamos hasta la Alianza del Progreso. Se sucedieron las reformas estructurales planteadas por el Banco Mundial y el BID, y posteriormente un giro en la gobernabilidad a la gestión global-local, aceitada por propuestas de inversiones desde los mismos países que los impulsaran a “sumarse” al mercado internacional. IIRSA y el Plan Puebla-Panamá (PPP) destacan como la cara lavada de la economía regional en el siglo XXI, para acelerar y profundizar la mercantilización de los bienes comunes naturales. Señala Zibechi: “La derrota del ALCAen 2005 y la llegada al gobierno de fuerzas progresistas y de izquierda impulsó una redefinición de la IIRSA. El COSIPLAN (Consejo de Infraestructura y Planeamiento de la Unasur) se creó en la cumbre de presidentes de agosto de 2009 en Quito. Desde ese momento, la IIRSA es el Foro Técnico para temas relacionados con la planificación de la integración física de la UNASUR. El Consejo está integrado por las ministras y los ministros de las áreas de infraestructura o planeamiento.”(4). El contexto general ha sido conceptualizado como “post-regionalismo”, en un intento por distinguirlo del cumplimiento directo del Consenso de Washington y la sombra de Estados Unidos en la región, para dar lugar al UNASUR (Universidad de ONU: 5). Con la UNASUR como principal operadora, la actividad de IIRSAbajo los velos del COSIPLAN poco se ha transmitido en los grandes medios de comunicación, aunque la Argentina haya asumido recientemente la presidencia temporal del organismo.

Hoy en día atravesamos idas y retrocesos entre los proteccionismos, las políticas de apertura comercial, y el ascenso de nuevas figuras políticas. Efecto Trump; nacionalismos contra la Unión Europea —con tintes nacionalistas y xenófobos incluidos— no debe extrañar que las aguas de la política y economía internacional para los sectores dominantes de América Latina también comienzan a moverse. Es parte del nuevo juego geopolítico, con actores revitalizados en la última década con Rusia y China a la cabeza.

Citando a Macri en China: “Tenemos interés en que Una Franja, Una Ruta (un foro mundial al que asistió) se articule con IIRSA para impulsar entre nuestras regiones la clave del siglo XXI: la conectividad” (6). Vale la pena prestar atención a la mención de la IIRSA en un contexto de nueva apertura de mercados para la Argentina y de refuerzo de los extractivismos. Con la UNASUR como principal operadora, la actividad de IIRSA bajo los velos del COSIPLAN poco se ha transmitido en los grandes medios de comunicación, aunque la Argentina haya asumido recientemente la presidencia temporal del organismo. En un foro llevado a cabo el pasado abril (XXX Reunión del Foro Técnico IIRSA y XV Reunión del Comité Coordinador) se reajustaron las líneas del proyecto original ante el nuevo escenario global, y se acordaron fechas específicas para los planes anuales de trabajos de infraestructura. Uno de los objetivos primordiales se trata actualmente el de viabilizar los mercados con el continente asiático, particularmente mediante el proyecto del Corredor Bioceánico. En esta oportunidad, China se perfila como la “cenicienta” de este proceso, aportando fondos para la concreción de proyectos (7), en un viraje de defensa del mercado libre que ahora opondría a la postura estadounidense. Algunos autores también destacan la preeminencia de empresas trasnacionales con sede en Brasil en la adjudicación de licitaciones (8), sobre todo teniendo en cuenta serios impactos sobre el pulmón verde del Amazonas.

A las inversiones en infraestructura directamente para mercados, las agendas gubernamentales han obligado sumar un componente esencial, el de cambio climático. Así, con proyectos destinados a gestionar riesgo y desastres ambientales, los encuentros de XXXReunión del Foro Técnico IIRSA y la XV Reunión del Comité Coordinador incluyeron a los fenómenos de catástrofes desde una visión siempre naturalizada: “Adicionalmente (Rogelio Frigerio, Ministro del Interior, Obras Públicas y Vivienda argentino) comentó sobre la situación compleja que están atravesando once provincias de Argentina con motivo del impacto de graves inundaciones. Esto es un fiel reflejo del aumento de los desastres naturales como consecuencia del cambio climático, y demuestra la importancia de la planificación de obras de infraestructura resilientes a los efectos de estos eventos” (9). Sin dejar de lado la importancia de las obras técnicas para prevenir impactos, la mirada ingenieril y siempre atenta a esta adaptación disminuye y a veces anula la posibilidad de trabajar localmente desde las necesidades de los pueblos que sufren regularmente la exposición, y ven a sus territorios modificarse sin siquiera una previa consulta.

En 2006, la IUCN propuso crear un observatorio ambiental sobre los proyectos de IIRSA, pero poco más que una crítica se encuentra en los documentos finales. Entre algunas propuestas siguen insistiendo con metodologías de enfoque ecosistemrico, las cuales, provenientes de la economía ambiental, sugieren correcciones de los proyectos en sus componentes socioambientales que busquen nuevos resultados a nivel de costo-beneficio para las comunidades. Como se ve, continúa pensando en la matriz del IIRSA, plenamente neoliberal en su corazón. El trabajo pretende buscar la alquimia que permita compatibilizar megaproyectos y biodiversidad —en su sentido amplio—, con el salvoconducto del mercado: con la biodiversidad puede generarse ganancias, siempre y cuando se respeten principios socioculturales y ambientales. Nuevamente, el desarrollo sustentable como discurso de salvavidas. Las oposiciones a los proyectos se traducen en “dificultades” de implementación, como obstáculos que no dejan hacer.

Es que la dinámica es conocida. Ya se encuentran planteados y formulados decenas de proyectos a lo largo y ancho de los países, con el hábil recurso de la transparencia (todo puede accederse públicamente en los documentos correspondientes vía web). Cada proyecto tiene su ficha, con detalles por doquier. Las oposiciones a los proyectos se traducen en “dificultades” de implementación, como obstáculos que no dejan hacer. No debe sorprender entonces la excusa de la adaptación al cambio climático para intervenir en el territorio con proyectos de mitigación, a la vez que en el afán de generar corredores y vías para los recursos que se extraen, se deterioran los ecosistemas y comunidades que de ellos dependen.

La denominada licencia social y la participación sigue siendo clave, sin embargo, para las autoridades, que las tienen bien presentes aunque no aparezcan hasta que el proyecto se pone en marcha sin más. Una declaración de autoridades chilenas a este respecto es reveladora del lugar que ocupan.

Como máxima autoridad en San Juan, en el PTI que se desarrolla en la provincia, Lidia Zamora expresó que a pesar de los esfuerzos y el trabajo llevado adelante por parte de la delegación chilena que compone el EBITAN, es necesaria generar una política de visibilidad con respecto a los avances en la planificación de la construcción del Túnel de Agua Negra para conseguir apoyo por parte del pueblo chileno: “Necesitamos informar a todas las regiones que van a ser beneficiadas por el túnel cómo van a estar involucradas y brindarles más detalles de lo que se está trabajando. Ese es nuestro desafío , mayor difusión para que la comunidad sepa lo que se viene en materia de infraestructura, del intercambio comercial, entre tantas cuestiones más que se van a desarrollar con esta mega obra”. El proyecto, de aquí se deduce, ya se encuentra diagramado de punta a punta y solo faltan aspectos para la implementación; paso siguiente recién se plantea la necesidad de “transmitir” los beneficios de la megaobra. Es solo una autocrítica, no un paso fundamental. Autores como Gudynas y Salama han revisado las propuestas de integración para comenzar a pensar en otros regionalismos, “autónomos”, que prioricen la capacidad de los países de generar sus propias propuestas de desarrollo.

Además, como lo han mostrado diversos analistas, es escaso el espíritu integrador-regionalista de los planes de infraestructura, y en cambio, se vuelcan exorbitantes sumas entre capitales trasnacionales y gobiernos, pero que a la vez permitan espacios locales mínimos de compra-venta para justificar públicamente las iniciativas. No tardaremos en apreciar, lentamente, pequeñas muestras de estos negociados en los medios de comunicación hegemónicos. Nos contarán seguramente sobre emprendimientos que se ven modernos y de enormes proporciones, como soluciones a la desconexión, el abandono, y los problemas cotidianos de intercambio para pequeños y medianos productores y comerciantes. Así se presentan el Túnel de Agua Negra (10), el mejoramiento del paso Cristo Redentor, o el mencionado Corredor Bioceánico. Para concretar esos proyectos, el COSIPLAN trabaja con gran planificación, concentrando esfuerzos en una Agenda de Proyectos Prioritarios de Integración (API) (31 proyectos estructurados y 103 proyectos individuales con un monto de inversión estimado en US$20.148,6 millones) que se encuentran clasificados y monitoreados.

¿Qué relaciones conviene generar? El debate de la integración en América Latina ha tenido muchos aportes, tanto desde el reducto académico como en iniciativas socio-políticas. Autores como Gudynas y Salama han revisado las propuestas de integración para comenzar a pensar en otros regionalismos, “autónomos”, que prioricen la capacidad de los países de generar sus propias propuestas de desarrollo. Sucede que a veces estas iniciativas también reproducen desigualdades entre los países, dando lugar en ocasiones a puras negociaciones bilaterales en las que salen beneficiados capitales especulativos. El caso de Brasil ha sido reseñado (LINK). Aunque se eviten Tratados de Libre Comercio, o Alianzas del Pacífico, existe el desafío también de trascender la esfera nacional, hacia adentro, estimulando formas más genuinas de generar soberanía. El marco de un comercio regulado entre países de la región debe habilitar también las expresiones de la diversidad de pueblos que en ellos viven. No sólo de América del Sur, sino el resto de América y el Caribe. Gudynas habla por ejemplo de “bioregión”, una “articulación ecológica y productiva entre bioregiones.” (Gudynas, 2002) con bases en la complementariedad y la soberanía alimentaria como ejes productivos. De esta manera se guía al comercio por otros valores, siempre respetando los mecanismos reales de participación de la sociedad, en su diversidad.

Las implicancias están a la vista. El discurso de la conectividad y la apertura de mercados, bajo el manto “protector” de alianzas de gobiernos regionales, posee fuertes efectos sobre las entidades financieras y las empresas con intereses productivos y comerciales en América Latina y el exterior. Promueve inversiones y estimula la rueda financiera en instituciones como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo Financiero de la Cuenca del Plata (FONPLATA) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), nuevos actores internacionales (China sobre todo) y administraciones locales ávidas por incorporar proyectos desarrollistas y clavar cartelería de nuevos trabajos. Sin embargo, este proceso no es nuevo; se alinea con el histórico sometimiento de nuestra América. Las obras —o megaobras, que básicamente alteran la geografía del continente para facilitar la extracción de sus riquezas— se traducirán en duras consecuencias para la biodiversidad en su sentido amplio.

FUENTES Y CITAS:

(1) “Macri en China, por la Ruta de la Seda (Macri en China por “la Ruta de la Seda)

(2) China y Argentina. Las represas del Río Santa Cruz. Macri: ¿cambiemos o volvieron? El retorno del país chico y las viejas “relaciones” ¿internacionales?

“ Macri propone que China colabore con IIRSA para conectar Asia con Sudamérica

(4) Interconexión sin integración: 15 años de IIRSA

(5)Documento: The rise of Post-hegemonic Regionalism. The Case of Latin America

(6) Macri en China por la Ruta de la Seda

(7) China en el centro: la Inglaterra victoriana de este tiempo

(8) La sociedad público-privada por la hegemonía regional

(9) Argentina asume la presidencia Pro Tempore del COSIPLAN