“La clase gobernante – la gente que nos puso acá, al borde de la destrucción y el fin del mundo – deben ser detenidos. Por nosotros, por la gente. La gente ahora debe rebelarse, revoltarse y romper las leyes”
Sam Knights

 

“Everything needs to change. And it has to start today”. En agosto de 2018, una sueca de 15 años, Greta Thunberg, decidió no ir a la escuela como señal de protesta por la crisis climática global. Esa pequeña acción desencadenó un movimiento global de millones de jóvenes que organizan huelgas y acciones directas para advertir al resto de la humanidad y forzar a los gobiernos a actuar por el futuro del planeta.

 

DEL LADO RADIOHEAD DE LA VIDA

Al menos en ésta, ¿por qué no? (Y además no recuerdo que hayan sido responsables de la destrucción del Napster ni ninguna de esas maravillas que nos ofrecieron un mundo lleno de fabulosos sonidos a quienes jamás hubiésemos podido acceder de otro modo).

A Thom Yorke, cantante de Radiohead, lo hackearon y le robaron 18 horas de sesiones de su gran disco “Ok Computer” (vaya ironía tecnológica!). Por ese material, los crackers pretendieron luego cobrarles un “rescate” de 150 mil dólares por los archivos.

Pero el chantaje salió mal. Piolas y bastante generosos, los Radiohead decidieron ofrecer ellos mismos el contenido en la web a través de la plataforma Bandcamp y durante 18 días y por 18 dólares, pusieron a disposición la descarga de ese material con el objetivo de entregar las ganancias al movimiento “Extinction Rebellion”


EL FUTURO COMO MIEDO Y ESPERANZA

Extinction Rebellion es un movimiento de protesta, de carácter pacífico, que realiza intervenciones artísticas callejeras de acción directa. Nacido en Europa, de fuerte presencia en el Reino Unido, y con intenciones de extenderse a todo el planeta, su propósito es cambiar el paradigma social y económico actual que está poniendo en riesgo la sostenibilidad del planeta.

Extinction Rebellion rompió la burbuja de la negación. Con charlas a las comunidades locales en todo el país ha humanizado la crisis. En lugar de explicar categóricamente que el nivel del mar ascenderá, las enfermedades se expandirán y que los cultivos fallarán, ha dejado en claro que esto es sobre nuestros niños y nosotros. Ha expresado dolor por nuestros niños, por la fauna silvestre, por la naturaleza y miedo por la degradación de los sistemas que nos mantienen vivos. Paradójicamente, al declarar la terrible verdad, ha creado esperanza auténtica por primera vez. Han sido los pequeños y valientes jovencitos que han dado un paso adelante, señalando al rey desnudo, declarando la realidad: que toda la vida en la tierra está bajo amenaza, incluso las familias de los periodistas y MPs (Member of Parliament), y que sólo la movilización masiva de la gente de todo el mundo forzará a nuestros engañados líderes a actuar” 

En principio, podría sonar un poco ingenuo; “nuestros líderes engañados”… ¿están engañados realmente? O será que quienes tienen el poder de decidir sobre nuestras vidas son en realidad parte constitutiva del problema… Ellos dirigen el modo de vida que acaba con la vida, y no son ellos de quienes podemos esperar soluciones…

Pero claro, no todo es tan simple. Leer a Sam Knights, de 22 años, miembro y organizador del movimiento, deja bien claro que estos jóvenes no son tan ingenuos como fueron las viejas generaciones… “para explicar que la gente está muriendo ahora, ahora mismo, en partes del mundo de las que hemos elegido ni pensar. En partes del mundo que hemos explotado por centurias. Y que ni nos importa. Porque la gente que está muriendo ahora es gente de color. Son los pobres. Son los discapacitados. Son los oprimidos e impotentes”

Y no se trata de niños que no quieren ir a la escuela y encontraron la excusa perfecta… “la ciencia nos dice que tenemos sólo una década para evitar que el cambio climático quede fuera de control. Entonces, en vistas a la inacción criminal de nuestros gobiernos, la desobediencia civil no violenta parece, no sólo lógica, sino total y absolutamente necesaria. Es, después de todo, una respuesta racional”.

Entienden de ciencia y la usan criteriosamente para argumentar. Tienen convicciones que le ganan al miedo cuando salen a poner el cuerpo en la vía pública. Estos pibes y pibas claman por una nueva democracia, por Asambleas Nacionales Ciudadanas, por darle valor al saber científico, hablan de justicia y equidad. “El movimiento climático está dirigido por la juventud. Por las mujeres. Por la gente de color. Y eso no es un accidente. La gente liderando este movimiento es la gente más afectada por la crisis que todos enfrentamos. Y es la gente con la mayoría de las respuestas” dice Knights.


EXTINCIÓN Y REBELIÓN LOCAL

Este movimiento apareció como un terremoto para sacudir las bases de un mundo que parece inmodificable, pero que de seguir por este camino, es muy probable que nos auto-destruya muy pronto. Flavia Broffoni, una de las coordinadoras del Extinction Rebellion (XR) Argentina, explica cómo funciona el movimiento a nivel internacional y local: “Extinction Rebellion propone un sistema de auto-organización. Hacia adentro de cada grupo local existen varios equipos que se auto-organizan en roles. Las posiciones se asumen en roles voluntarios, con mandatos y dominios. Y estos roles rotan cada dos meses, existiendo una coordinación internacional, regional y local. Cualquier persona que esté de acuerdo con los 10 principios y valores de XR puede armar un grupo local. Se ofrece acompañamiento en la autoorganización, pero se respeta la identidad local y la cultura de cada lugar”.

A nivel global son tres las demandas principales, que funcionan como guía y se “adaptan” a cada país:
1- Decir la verdad – 2 – Actuar ya – 3 – Abrir la democracia
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“El reclamo 1: declarar la emergencia ecológica y climática, vale para todos los países porque es la forma de asumir la gravedad de la crisis, luego el reclamo 2 y 3 son construidos localmente” aclara Flavia.

¿Quiénes son los que nos ocultan la gravedad del problema? “Es el gobierno, los gobiernos, los que deben decir la verdad porque son quienes nos representan, aunque tenemos claro que los gobiernos no son independientes de los centros de poder y ese es el reclamo más profundo de XR: el sistema completo debe cambiar. El sistema de producción y consumo debe cambiar. Los patrones de relacionamiento con el sistema natural deben cambiar. XR tiene una visión que es mucho más grande que un posicionamiento ’ambiental’, es sistémico.”

En año electoral y plena campaña -propaganda electoralista-, la emergencia climática no parece ser una prioridad para los postulantes. Peor aún, salvo la coalición de izquierda (que se posiciona abiertamente contra el fracking y la megaminería) el resto de los partidos pretenden seguir apostando todo al fracking en Vaca Muerta.

Por eso, XR denuncia: “Ningún candidato ni coalición en Argentina durante estas elecciones siquiera menciona la crisis civilizatoria. Es por eso que somos plenamente conscientes de que los gobiernos de partidos y la representación indirecta le han quedado obsoletos al nuevo modelo. No es un problema de personas, es un problema sistémico: ninguno puede ir contra el modelo de producción agroindustrial o energético en Argentina porque todos se financian de él. Esos son los dos ejes del reclamo en Argentina”

¿Cómo salimos de este túnel oscuro y sin luz al final? Flavia concluye: “iniciar la transformación agroindustrial y energética. De esos dos modelos de producción depende la economía de nuestro país. Y son los drivers de degradación ecosistémica (crisis ecológica) y climática más severos aquí”

“El habla es una forma de acción. Usa tus palabras como estandartes. Como protesta. Como barricada alrededor de una rotonda. Leé. Pensá. Hablá. Actuá. Actuá como si el mundo estuviera terminando y las palabras correctas vendrán” Sam Knights