En el marco del 18 Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos (FICDH) realizado en Buenos Aires, se pre-estrenó el documental que narra la obra y vida de Andrés Carrasco. ¿Quién fue y qué motivó una película con su nombre y la palabra “ciencia disruptiva”?

SEMBRANDO DIGNIDAD

Andrés Carrasco dejó un legado enorme en el camino de la ética, de la justicia social y ambiental. Fue director del Laboratorio de Embriología Molecular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, docente de la misma universidad y presidente del Conicet. Científico, médico, maestro, militante, en 2009 denunció los efectos letales del herbicida glifosato en el desarrollo de los vertebrados, a partir de investigaciones propias. Ello le implicó una campaña de desprestigio por parte de empresas del agronegocio, medios de comunicación y del secretario (entonces ministro de Ciencia y Tecnología) Lino Barañao.

Ante el silencio cómplice de la ciencia hegemónica, Carrasco salió a defender el pensamiento crítico y a guiar el conocimiento hacia las alternativas, configurando una resistencia al modelo de desarrollo basado en la agroindustria, que privilegia las ganancias de pocos a costa de envenenar pueblos enteros.

¿CIENCIA PARA QUÉ? ¿CIENCIA PARA QUIÉN?

A partir de testimonios de sus familiares y conocidos y recuperando también imágenes de las luchas de pueblos que se enfrentaron a las corporaciones y la represión, el documental combina hábilmente momentos de intimidad e historia personal con escenas de resistencia ciudadana y movilización social.

Su compromiso queda plasmado en la pantalla. Lo que aprendió, enseñó e investigó fue puesto al servicio del pueblo. Específicamente, cuando ya era un investigador muy reconocido, su accionar rompió el marco de la “ciencia convencional”, guiada por un cientificismo cuantitativo, calculador y supuestamente “neutral”. Se puso al lado de las comunidades afectadas por el abuso del paquete tecnológico del ecocidio, basado en el monocultivo de soja transgénica y sus agrotóxicos, en plena connivencia entre grandes empresarios y autoridades estatales. Con las pruebas de que el glifosato afecta el desarrollo en embriones, algo dentro suyo le dijo que tenía que actuar. “Hacé algo”. Y, en vez de transmitirlo al “sistema científico”, lo primero que hizo fue comunicarlo a la gente que estaba siendo víctima directa de las fumigaciones. Luego procedió a difundirlo en medios, siempre en contacto con las comunidades.

“TE LO DIGO, TE LO CANTO… FUERA MONSANTO!”

Un hito en la historia de las luchas populares contra el envenenamiento por agrotóxicos fue el fallo en la ciudad de Córdoba de 2012 por parte de Cámara Primera del Crimen. El agricultor Francisco Parra y el piloto aeroaplicador Edgardo Pancello fueron condenados por el delito de contaminación ambiental dolosa en el barrio Ituzaingó Anexo. El fallo, sin embargo, absolvió al productor Jorge Gabrielli.

Las Madres del Barrio Ituzaingó impulsaron ese juicio por pulverizaciones ilegales en campos de soja. Llevan años practicando la epidemiología popular, tras detectar a varios familiares enfermos de cáncer. La perversidad del sistema obliga a que las víctimas tengan que salir a probar los daños para lograr pedacitos de justicia.

La localidad Malvinas Argentinas, en Córdoba, opuso férrea resistencia a la instalación de una planta de Monsanto en su localidad. Fue anunciada en el 2012, con promesas de trabajo para la comunidad. En 2013 organizaron un festival bajo el lema “Primavera sin Monsanto”, y allí estuvo Carrasco, al pie del cañón. En 2016, la corporación tuvo que vender el predio gracias a la lucha y resistencia incansable de los vecinos, vecinas y asambleas que dijeron NO. Tras años de luchas, difusión a la población, cortes de rutas, acampes, asambleas y represiones, Malvinas Argentinas logró echar al gigante.

“LA CIENCIA NO ES NEUTRAL”

Andrés Carrasco falleció en el año 2014, por defender la salud y la ciencia al servicio de los pueblos, sufrió persecución académica y mediática. Andrés sabía que la tenía difícil y se enfrentaba a los poderosos, aún así decidió que hacer eso era lo correcto. Su nombre hoy es sinónimo de ciencia digna, de ética y de justicia, y se replica en homenajes de escuelas rurales y distintas organizaciones.

Ante un mundo que ya no puede esperar más y mientras transitamos la emergencia climática y el desastre ambiental, cuando millones de seres vivos sufren y mueren envenenados por el sistema de producción de commodities, que no genera alimentos sino mercancías para exportar a países ricos, este documental es una obra imprescindible. Para cuando te sientas agobiado/a de luchar, para recargar energías, para comprender que siempre se puede “hacer algo”, para saber un poquito más de los caminos arduos pero gratificantes de la dignidad y el compromiso. Vale la pena continuar difundiendo el legado de un científico al servicio de los pueblos.

Andrés Carrasco | Ciencia disruptiva


Premio
“Voto del Público” de la Competencia Oficial de Documentales Nacionales del 18° FCIDH

Sinopsis:  En pleno auge del modelo agroexportador en Argentina, Andrés Carrasco, reconocido científico argentino, denuncia los efectos nocivos de los agrotóxicos en la salud humana. Mientras ponía en jaque al sistema científico subvencionado por el Estado en connivencia con las empresas, se convirtió en un referente para las víctimas del modelo.

Guion y Dirección: Valeria Tucci

Productores: Aníbal “Corcho” Garisto y Valeria Tucci

Productora Ejecutiva: Gabriela Franchini

Dirección de Fotografía: Santiago Canepa

Montaje: Valeria Tucci y Santiago Canepa

Cámara: Tobías Tosco y Santiago Canepa

Postproducción de sonido: Luciana Foglio

Casa productora: LumenCine

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